8 de enero de 2011

Lo que no se escribe no existe

2 comentarios:

Marina dijo...

Cuánta razón tienes, Cristóbal. Necesitamos acumular datos, retener, poseer... y como las experiéncias no se poseen, se van, entonces no nos valen. Este consumismo capitalista se ha apoderado de nuestra forma de existir: siempre queremos más y sobretodo que se pueda contabilizar. Pero cuando nos muramos no nos llevaremos los papeles que hemos escrito, ni las palabras: tan solo las experiencias vividas. Es el sinsentido de nuestra forma de vivir, guardamos, guardamos, guardamos ¿pero para cuándo? Más vale compartirlo todo con los demás, ¡hasta nuestro tiempo!

Marina dijo...

Tienes razón, no tenemos que andar obsesionados con escribrilo todo porqué nos perdemos muchas otras cosas. Aún así, te estoy muy agradecida de que escribas este blog, y tus artículos, y tus libros porqué tus palabras me inspiran, me llenan y me acompañan. Me siento muy afortunada de poderte leer ya que compartes con todos tus experiencias y reflexiones y esto nos ilumina. Grácias por tanta luz.